martes, 18 de enero de 2011

Poema XV (Pablo Neruda)

Este poema me lo leyó alguien muy especial hace unos días en una situación muy especial, por eso me dieron ganas de subirlo.










Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pajaros en la boca (Samanta Schweblin)


Otra nueva sorpresa que me da la literatura argentina. Este libro de cuentos me resultó maravilloso. Son relatos simples, sencillos, no rebuscados y para lo que están contando, los vuelve realmente efectivos. El punto es lo que pasa, no toda la enredadera que se pueda hacer para decir lo mismo.
"Conservas" es un cuento que por momentos no sabia bien para donde iba, si para el aborto para donde, termina en un relato fantastico pero muy original, como si en un futuro (lejano) algo así pudiera ser posible.
"El Cavador" tiene resabios de terror, con la tipica vuelta de tuerca al final, pero no la esperaba, así que muy bueno tambien.
"Mariposas" es muy cortito, un par de páginas nomás; un padre esperando a la salida del colegio que salga su hijo, un padre insorportable, un final "merecido".
"Papá Noel duerme en casa" es lo mas tierno que he leído en bastante tiempo, la inocencia del niño es abrumadora y mas empalagosa que alfajor de chocolate relleno de dulce de leche.
"Bajo Tierra" tiene un sentido de los niños que me hizo acordar a un cuento de Mariana Enriquez (no recuerdo exactamente el nombre ahora, pero está publicado en el excelente "Los Peligros de Fumar en la Cama"); el mundo de la niñez realmente da para generar estos misterios, un mundo alejado e insospechado por los adultos, con un final atroz (en el buen sentido).
"Cabezas contra el asfalto" o como un niño atormentado encuentra una sublimación para su ira; ira que sobrevendrá en la adultez desatada al por mayor.
"Perdiendo velocidad" es otro muy cortito pero muy bueno, no sé si estoy de acuerdo con la premisa del relato, pero sirve para la historia.
"En la estepa" se me hizo "a lo Cortazar"; da miedo, quizás el mejor del libro.
Excelente este libro de relatos, muy muy bueno.

Capitanes de la Arena (Jorge Amado)


Un pequeño lujo ha sido leer esta obra maravillosa de Jorge Amado, una novela muy dura, que cuenta una realidad (libro escrito en la decada de 1930) en Bahia (Brasil) sobre los chicos abandonados, pobres, huerfanos, que no tienen otra salida que los hurtos, el robo para poder sobrevivir.
Las perspectivas que toma la novela son muy criticas hacia la sociedad; los medios de comunicación son comprados por el poder de turno para tapar tierra sobre las torturas que se hacen contra niños en el Reformatorio; policias y jueces de menores se tiran la pelota frente a la inseguridad; un sacerdote maltratado por la jerarquia eclesiastica por querer ayudar a los pobres, los dilemas de éste ante la palabra de Jesús y lo que le dice la Iglesia que debe hacer. Una critica hacia una sociedad que prefiere hacer la vista al costado frente a la pobreza de la cual ellos tambien son culpables; unos niños, los "Capitanes de la Arena", que hacen lo que pueden en el día a día, que estan fuertemente juntos, que construyen lazos de amistad y compañerismo entre ellos, donde la lealtad jamas se rompe, son todo un ejemplo de vida a pesar de sus robos, son como la contracara de esa sociedad rica que es mostrada como egoista, capitalista (en el peor sentido). Dentro de las pequeñas historias que se cuentan hay una que es muy muy muy triste, un personaje el Sem Pernas, un niño rengo, usa su carisma para que sea aceptado en una casa de bien para ver las cosas de valor que hay dentro y luego con sus compañeros atracar y robar las cosas, pero en una casa en la que entra para hacer esto se encuentra con una pareja que lo trata como a un hijo, que lo cuidan, lo quieren y él se ve ante el dilema de seguir con esta familia o volver (y robar esa misma casa) con los Capitanes de la Arena. Este mismo pesonaje tiene un profundo odio hacia todos (salvo sus compañeros) y uno piensa como esta es una novela que a pesar de tener mas de 60 años tiene una vigencia que da miedo, da para pensar sobre la realidad de todos los días, de esos niños excluidos de la sociedad, expulsados, criados en el resentimiento, en la pobreza, en la falta de oportunidades concretas, en un destino que parece escrito de antemano, en una lucha mutua entre ellos para que el mundo no los termine aplastando.
Los años pasaran y algunos personajes irán tomando distintos caminos, y su lider, el maravilloso Pedro Bala se convertirá en todo un líder.
Yo diría que este es un libro de lectura obligatoria para cualquiera a quien le guste leer, una novela que toca lo mas profundo del ser, que genera tristeza y preguntas, una novela imperdible.

Los Anticuarios (Pablo de Santis)


Un "lector constante" como Pablo de Santis se aventura en una novela de vampiros. Vampiros en la Buenos Aires de la década de 1950, con el fondo peronista y hasta el bombardeo a Plaza de Mayo. "Los Anticuarios" son seres nocturnos que coleccionan antiguedades (tal su titulo), una obra muy "bella" para leer, no se hacerlo bien palabras, si bien no es dificil de leer, ni tiene una estructura a "lo Saramago" (lo cual siempre pide una lectura muy pero muy concentrada) es un libro que da placer leerlo, las palabras tienen texturas que le dan belleza a la historia, mas allá de la historia misma, está narrada de una forma suave pero sólida. Estos vampiros pueden estar bajo el sol y pueden vivir bebiendo un elixir que reemplaza la sangre (no, tampoco son los vampiros light de Stephanie Meyer). El protagonista es un joven que por un altercado es convertido al vampirismo, se enamora (antes) de una dama con un padre "cazador" y aprenderá de a poco a vivir esta nueva vida de la mano de su mentor. Una novela muy linda realmente.

Candy (Luis Corbacho)


Luis Corbacho tiene 32 años, es argentino y se hizo conocido por ser quien le hizo el reportaje, en la revista El Planeta Urbano, a Juan Castro en la que éste declaraba formalmente su homosexualidad; también es Corbacho (o era, no lo sé) el novio argentino de Jaime Bayli, esta historia con el escritor peruano fue hecha novela en "Mi Amado Mister B.", "Candy" es su segunda novela editada. En esta oportunidad el eje de la historia es Candela y su lucha contra una trágica enfermedad mientras a la vez vamos conociendo la historia de sus padres, sus hermanos, su abuela, su tio. Me llamó la atención que el personaje gay conflictuado se llame Martin, igual que en "Mi Amado Mister B." el chico que se enamora de Felipe Brown también se llama Martin (solo que Alcorta, no Vidal como en "Candy"), parece que los personajes gays para Corbacho (hasta ahora) son sumamente conflictuados, con una incapacidad molesta para asumir su sexualidad.
La historia de esta familia Vidal esta bien contada, desde lo mas bajo de cada uno hasta cierto tipo de redención hacia el final (algo cursi en realidad, no era necesaria). "Candy" se deja leer muy fácil, yo en menos de 48hs la leí, es entretenida, tiene un ritmo constante, no rápido pero si sostenido, es una buena opción para leer y pasar un buen rato, pero no esperen demasiado tampoco (a nivel de su edición hay que decir que tiene algunos errores, falta alguna que otra letra en una palabra, o estan mal ubicadas, errores que a un Editor no se les debería pasar, pero bueno, errar es humano, por otro lado la calidad del papel es excelente).

El Cura (Thomas Disch)


Thomas Disch es un autor de ciencia ficción muy poco conocido, entre sus obras se encuentran "Los Genocidas" o "334"; este escritor (gay) se suicidó hace un par de años sin que sus escritos sean realmente lo conocido que se merecen.
"El Cura" se aleja de la ciencia ficción para ponerse mas cerca del gótico. El protagonista es un sacerdote pedofilo que ante la posibilidad de ser descubierto publicamente (la Iglesia lo sabe y lo apaña) acepta liderar una cruzada contra el aborto en donde chicas que querian abortar son encerradas en una institución, "Derecho a Nacer", para que tengan sus hijos, obviamente estas chicas son presas, encadenadas, humilladas.
Al mismo tiempo el Cura se realiza un tatuaje en todo su pecho que lo llevará a cambiar de cuerpo con un Obispo en plena Inquisición, transportandose, obviamente cada uno a una época distinta (mentalmente, el cuerpo de cada uno sigue en "su lugar").
Esta novela es una feroz critica hacia la Iglesia y sus métodos tanto de ocultamiento como de interferir en la vida de las personas a traves de sus creencias, imponiendolas a quienes no la comparten.
Es una novela muy buena que me hizo recordar (salvando las distancias) a "El Monje" (Mathew Lewis) y ante la comparación sale perdiendo, pero es buena, muy buena.

El Pasaje (Justin Cronin)


Los vampiros han vuelto, y han vuelto de verdad, nada de bichos con edulcorante al estilo "Stephanie Meyer", estos vampiros asesinan sin piedad ni distinción de sexo, color, altura, edad, religión, nada, cuello que ven, cuello al que quieren beberle la sangre sin mucho mas tramite que la mordida, simple, directo, al grano.
La historia empieza con un descubrimiento cientifico, experimentos que salen mal y un virus que se propaga y una niña, Amy, con una infancia muy dura que se convierte en una de las últimas esperanzas de salvación para la raza humana.
Si bien el punto de partida "experimento que sale mal, virus, vampiros" no tiene mucho de original está escrito con maestría, puede gustar mas o menos esta novela, pero está escrita de manera formidable; Cronin se toma su tiempo para mostrarnos los personajes, para que sepamos qué hay dentro de ellos; lo cual puede llevar a que por momentos la narración se vuelva densa, no aburrida, densa; vale aclarar que son mas de mil páginas para leer, así que hay que estar "preparado" para leer esta obra, no es una lectura para pasar el rato, es un libro que hay que sentarse a "leerlo" y por un buen tiempo.
"El Pasaje" me hizo recordar, inevitablemente, a Stephen King, en especial a "The Stand" pero en vez de "gripe" lo cambio por "vampiros"; la primer referencia sería en realidad "Salem´s Lot", pero tanto "The Stand" como "El Pasaje" se centran mas en el despues de la desolación, en los grupos humanos que quedaron intentando, como pueden, progresar al mismo tiempo que tienen que estar todo el tiempo cuidandose de los "malos" que estan por todos lados, al acecho.
Me resultó un poco shockeante el cambio en el tiempo que hace el escritor, pero es entendible teniendo en cuenta a Amy, es ella la protagonista, si bien Wolgast y Peter estan a la misma altura (casi). Es Amy uno de los personajes mas torturados que he leído en mucho tiempo, resulta dificil no simpatizar con ella, con toda esa carga que le ha caido encima.
Es una novela, de vampiros, muy buena, la primera de una trilogía, el comienzo es auspicioso, para los amantes del genero especialmente, ellos (nosotros) vamos a saber apreciar esta tremenda novela.

viernes, 14 de enero de 2011

El Verdadero Conocimiento (Oscar Wilde)


















Tú que lo sabes todo; sabes que busco en vano
Semillas y tierras para cultivar con certeza,
Pero la tierra es oscura entre la maleza,
Indiferente a la lluvia o lágrimas que derramo.

Tú lo sabes todo; sabes que me siento y espero,
Con las manos frágiles y los ojos ciegos,
Hasta el último pliegue del velo,
Hasta el ocaso de la puerta.

Tú lo sabes todo; sabes de mi vanidad,
Confío en que mi vida no es en vano,
En que algún día nos tomaremos de la mano
En una extraña y divina eternidad.

Dios mio, que solo se quedan los muertos (Becquer)


Dios mio, que solos se quedan los muertos (Gustavo Adolfo Becquer)

Cerraron sus ojos
Que aun tenía abiertos;
Taparon su cara
Con un blanco lienzo;
Y unos sollozando,
Otros en silencio,
De la triste alcoba
Todos se salieron.

La luz, que en un vaso
Ardía en el suelo,
Al muro arrojaba
La sombra del lecho,
Y entre aquella sombra
Veíase a intervalos
Dibujarse rígida
La forma del cuerpo.

Despertaba el día
Y a su albor primero,
Con sus mil ruidos
Despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
De vida y misterios,
De luz y tinieblas,
[medité]1 un momento:
¡Dios mío, qué solos
Se quedan los muertos!

De la casa, en hombros,
lleváronla al templo,
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.

Al dar de las ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos;
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron
y el santo recinto
quedose deserto.

De un reloj se oía
compasado el péndulo,
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba...
que pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.

Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapáronle luego,
y con un saludo
despidiose el duelo.

La piqueta al hombro,
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
reinaba el silencio:
perdido en las sombras,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero
de la pobre niña
a solas me acuerdo.

Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo,
del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos!...

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es vil materia,
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
que al par nos infunde
repugnancia y duelo,
al dejar tan tristes,
tan solos los muertos!