
Otra nueva sorpresa que me da la literatura argentina. Este libro de cuentos me resultó maravilloso. Son relatos simples, sencillos, no rebuscados y para lo que están contando, los vuelve realmente efectivos. El punto es lo que pasa, no toda la enredadera que se pueda hacer para decir lo mismo.
"Conservas" es un cuento que por momentos no sabia bien para donde iba, si para el aborto para donde, termina en un relato fantastico pero muy original, como si en un futuro (lejano) algo así pudiera ser posible.
"El Cavador" tiene resabios de terror, con la tipica vuelta de tuerca al final, pero no la esperaba, así que muy bueno tambien.
"Mariposas" es muy cortito, un par de páginas nomás; un padre esperando a la salida del colegio que salga su hijo, un padre insorportable, un final "merecido".
"Papá Noel duerme en casa" es lo mas tierno que he leído en bastante tiempo, la inocencia del niño es abrumadora y mas empalagosa que alfajor de chocolate relleno de dulce de leche.
"Bajo Tierra" tiene un sentido de los niños que me hizo acordar a un cuento de Mariana Enriquez (no recuerdo exactamente el nombre ahora, pero está publicado en el excelente "Los Peligros de Fumar en la Cama"); el mundo de la niñez realmente da para generar estos misterios, un mundo alejado e insospechado por los adultos, con un final atroz (en el buen sentido).
"Cabezas contra el asfalto" o como un niño atormentado encuentra una sublimación para su ira; ira que sobrevendrá en la adultez desatada al por mayor.
"Perdiendo velocidad" es otro muy cortito pero muy bueno, no sé si estoy de acuerdo con la premisa del relato, pero sirve para la historia.
"En la estepa" se me hizo "a lo Cortazar"; da miedo, quizás el mejor del libro.
Excelente este libro de relatos, muy muy bueno.

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