viernes, 20 de marzo de 2009

Anne Rice - El Mesías, El Niño Judio

¿Y cuando se me aparecerán los ángeles con una luz tan brillante que no me dé miedo? ¿Cuándo llenarán los ángeles el cielo con sus cánticos para que pueda verlos? ¿Cuándo se me aparecerán en sueños?
La quietud me invadió justo cuando pensaba que el corazón me iba a estallar. La respuesta pareció surgir de la tierra misma, de las estrellas, la hierba y los árboles cercanos, del ronroneo del anochecer.
¡No me habían enviado aquí para ver ángeles! No me habían enviado aquí para soñar con ellos, ni para oírlos cantar. Había sido enviado para vivir. Para respirar y sudar y tener sed y, a veces, para llorar.
Y todo cuanto me sucediera, grande o pequeño, era algo que yo tenía que aprender. Había espacio de sobra en la mente infinita del Señor, y yo tenía que extraer de ello una lección, por más difícil que fue encontrarla.

1 comentarios:

Vlaad dijo...

Sí, como que me enteré de su nueva escritura cristiana. Ya no más vampiros, segun ella.

Veremos que onda.