
Debo admitir que no me soprendió encontrate ahí. Yo sabia que sería en un lugar turbio como ese donde volvería a verte la cara, esa carita tan bella, tan peligrosa. No se si te habras sorprendido como yo, pero yo aproveché la oportunidad y te dije algo de lo que (por suerte) no te dije en su momento. Escuchaste, contemplaste, te diste por enterado, diste tu opinión, hasta un consejo, no malo, pero no era pertinente. ¿Y ahora qué? Ahora nada. Tanto como antes. ¿Cuántos años pasaran para que me interese aunque minimamente otra vez? Espero que no muchos. Mientras tanto, espero no volver a cruzarte nunca mas.
Empuja otra vez mi corazón, inquieto en aguas turbulentas, no pido que me entiendas, solo quiero saber que piensas. Contradicciones y falta de similitud nublan, eclipsan y amontonan verdades que no quiero saber. Ah, quisiera saber donde estoy. Quisiera saber si en este camino hay alguien mas, o si siempre seré yo y vos. No vos, no. Es a ti y a tus ojosa los que no quiero reencontrarme, si hablas con esas palabras mi ternura cae en el pozo de nuevo. Y mejor que no vuelvas, no quiero saber en que andas, si te casas, te mudas o moris, porque para mi ya no queda nada de vos.

1 comentarios:
y otro pedazo de tu corazón se cae al suelo y se deliza negro por las rendijas hacia el olvido.
y al volver a mirar a los ojos; ya no es lo mismo,
medis las sensaciones con ese pedazo q se te escurrio.
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